Quinotos en almíbar sin azúcar
Si tu planta de quinotos está estallada de fruta, te proponemos una receta original, rica y saludable para aprovecharlos al máximo… sin una gota de azúcar agregada.

Una planta que regala sabor y color
Ver una planta de quinotos cargada, con su copa verde intenso y los frutos brillantes, ya es un espectáculo en sí mismo. Pero además de lindos, ¡son aprovechables!
En Country Magazine buscamos siempre recetas que inspiren y acompañen el momento, y esta propuesta nace justo cuando más lo necesitamos: en épocas donde fortalecer el sistema inmune se volvió prioridad. Por eso, hoy te traemos una receta de quinotos en almíbar sin azúcar, ideal para disfrutar como postre o conservar en frascos.
Un fruto pequeño con grandes beneficios
Los quinotos, también conocidos como kumquats, no solo son sabrosos:
- Son ricos en vitamina C, ideal para las defensas.
- Aportan calcio, potasio y fibra.
- Se pueden comer con cáscara y todo, lo que los hace prácticos y con más nutrientes.
- ¡Y además tienen pocas calorías!
La receta saludable (y con mucha paciencia)
Ingredientes:
- 500 g de quinotos
- 1 litro de agua
- 1 cda de sal gruesa
- Cáscara de 1 limón
- 2 hojas de laurel
- 14 sobres de edulcorante (stevia o el que uses)
- 7 g de gelatina sin sabor
- Opcional: ½ taza de miel, 1 taza de agua y 1 medida de whisky o licor para un almíbar extra
- ¡Paciencia! (ingrediente fundamental)
Paso a paso para lograr un almíbar sin azúcar
1. Ablandado inicial:
Disolvé la sal en agua suficiente para cubrir los quinotos. Lavá bien los frutos y dejalos sumergidos en esa agua con sal por 24 horas en heladera, con un plato encima que los mantenga abajo. Esto ayuda a ablandar la cáscara y quitar el amargor.
2. Enjuague y pinchado:
Al día siguiente, enjuagá los quinotos con abundante agua y pinchá cada uno con un palillo o tenedor. Sí, uno por uno. Paciencia.
3. Cocción:
En una olla, colocá 1 litro de agua con las cáscaras de limón, el laurel y el edulcorante. Llevá al fuego y, una vez caliente, agregá la gelatina sin sabor disuelta previamente. Luego incorporá los quinotos y herví todo durante 1 hora y media a fuego suave.
4. Almíbar opcional (para los golosos):
Mientras se enfrían los quinotos, podés preparar un almíbar más dulce mezclando miel, whisky y agua. Llevalo al fuego unos minutos.
5. Envasado:
Esterilizá frascos lavándolos bien y calentándolos en horno o microondas. Envasá los quinotos aún calientes, agregá el almíbar si lo usás, y cerrá bien. Dales vuelta (boca abajo) hasta que enfríen. Así se crea el vacío.
Una vez abierto, consumir dentro de los 15 días.
¿Y si te animás a tener tu propia planta?
Si todavía no tenés una planta de quinotos, te invitamos a considerarlo. Es un arbusto hermoso, que no crece más de dos metros y va perfecto tanto en jardín como en maceta grande. Ideal para casas... ¡y también para balcones amplios!
En verano da unas flores chiquitas blancas que perfuman todo. Necesita sol pleno, y un suelo bien nutrido que podés lograr mezclando un poco de pinocha, turba, arena y humus de lombriz. Es un árbol noble, fácil de cuidar y resistente a las plagas.
¿Lo mejor? Además de ser decorativo y perfumado, te regala fruta llena de vitamina C, calcio y potasio. Un verdadero aliado para tu salud... ¡y para tus postres caseros!
Texto: Country Magazine
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