Un símbolo de época: fajos de billetes televisados

Bolsos, valijas, plata enterrada, bóvedas, monasterios. Este año, los argentinos presenciamos un espectáculo nunca antes visto. 

Un símbolo de época: fajos de billetes televisados

Fajos y fajos de dólares, producto de la corrupción, exhibidos en los noticieros como si se tratara de una película de gansters. ¿Alguien hubiera dicho cómo se ven 9 millones de dólares, todos juntos, sobre una mesa? ¿O cómo se cuentan 5 millones de dólares, fumando un habano y brindando con un whisky premium? En el pasado, no. Eso se relataba en voz baja, como una leyenda de la política, cuando algún asesor indiscreto fanfarroneaba frente a sus amigos que conocía la entretela del poder.

Sin embargo, en menos de cuatro meses, todo esto fue televisado. Obscenamente televisado. Casi 19.000.000 de dólares exhibidos ante el público, entre la plata que se le encontró al empresario K, Lázaro Báez; la que apareció en el video de La Rosadita; los bolsos que arrojó José López; las cajas de seguridad de Florencia Kirchner y la valija del ex senador K, Nicolás Fernández.

Incluso se develaron estrategias de almacenamiento hasta ahora reservadas a la ficción o a narcos colombianos que parecían ajenos a la Argentina. Como ser: enterrar el dinero cuando no hay lugar físico dónde guardarlo o supuestas tumbas que, en realidad, eran bóvedas para alma-cenar fortunas incalculables. Ningún libretista podría haber imaginado historias tan atrapantes.

De esta manera, en una especie de reality del poder que todos los días sorprendía con un nuevo capítulo, los millones de dólares que fueron robados al Estado dejaron de estar en el imaginario popular para pasar al mundo real. Todos los vimos. Qué espacio ocupan, cuánto pesan, cómo se envasan. La corrupción, entonces, dejó de ser una entelequia para convertirse en un acto contante y sonante.

¿Por qué esa relación tan física, diríamos corporal, con el dinero si en la actualidad existen métodos de ocultamiento financiero más sofisticados? Es evidente que los Kirchner y su socios tenían mentalidad de almacenero. Pero también que en la sociedad argentina, con un cuarto de su economía en negro, existe el fetiche de acumular platita debajo del colchón. Según datos oficiales de los Estados Unidos, Argentina es el país con más dólares billetes per cápita del mundo. El amor por el dólar, históricamente, sirvió como un reaseguro contra la inflación. Y la obsesión por el efectivo, contra las confiscaciones bancarias.

“Los kirchneristas fueron rústicos en términos financieros. Porque otros roban al fisco y lo mandan a los paraísos fiscales, donde hay mucho más dinero de argentinos que el efectivo K”, explica el periodista económico, Alejandro Rebossio, autor del libro “Estoy verde. Dólar, una pasión argentina”. En el país, se estima que hay un circulante de 70.000 millones de dólares por fuera del sistema, mientras que esa cifra se quintuplica a la hora de calcular los depósitos criollos en paraísos fiscales.

Sin embargo, el efecto político de esta rusticidad no fue menor. “Haber visto estos billetes produjo gran impacto en la gente porque el tema se volvió menos abstracto, pero también tuvo un efecto más corrosivo sobre la política en general”, asegura el sociólogo Sebastián Pereyra, investigador del Conicet y autor del libro “Política y transparencia. La corrupción como problema público”. Y agrega: “Sin embargo, mirado a la distancia, los billetes son anécdóticos. Lo que hay que observar es qué hace el sistema judicial con estas causas y qué controles se establecen desde el Estado para que esto no vuelva a ocurrir”.

Sean anecdóticos o no, lo cierto es que esta imagen fue un símbolo de época. Así como la Ferrari lo fue para el menemismo, la década ganada pasará a la historia como el gobierno de los fajos de billetes televisados.

Maria Fernanda Villosio: PERIODISTA, EDITORA DE INFORMACION General DE REVISTA NOTICIAS

artículos relacionados

La maternidad de hoy

Actualidad & Reflexión

La maternidad de hoy

En estos tiempos modernos, el hecho de ser madre parece venir junto con un montón de otros imperativos. Disfrutar de la maternidad y hacerlo bien, pero a la vez, no descuidar la relación de pareja, seguir frecuentando las amistades, y cuidar el cuerpo y la alimentación. Toda una combinación perfecta que, si no la sabemos gestionar bien, puede convertirse en un mandato de estos nuevos tiempos, difícil de sostener.

El tiempo frente a la pantalla y los niños: cómo guiar a tu hijo

Actualidad & Reflexión

El tiempo frente a la pantalla y los niños: cómo guiar a tu hijo

Con las pantallas prácticamente en todas partes, controlar el tiempo que un niño pasa frente a una pantalla puede ser un reto. Para complicar las cosas, parte del tiempo frente a una pantalla puede ser educativo y favorecer el desarrollo social de los niños. Entonces, ¿cómo controlas el tiempo que tu hijo pasa frente a una pantalla?

¿Sos un decidor serial de "si"?

Actualidad & Reflexión

¿Sos un decidor serial de "si"?

El decir "no", socialmente, tiene mala fama. ¿A que se debe?, ¿Nos afecta?

La suerte es preparación más oportunidad

Actualidad & Reflexión

La suerte es preparación más oportunidad

Las situaciones que surgen como oportunidades sólo son tales si las llegamos a ver.