Mesas como paisajes
Sorprendernos con una vajilla asombrosa que resalte la belleza de cada plato es uno de los objetivos que comparte Antonella Meloni —ceramista creadora de piezas increíbles— con algunos de los mejores chefs de la Argentina, a quienes abastece. Utilidad, estética y sabores como garantía de momentos inolvidables.

Tan ligado está su trabajo a la vajilla y a las reuniones alrededor de la mesa que su taller forma parte de su gran cocina comedor. Desde una ventana inmensa de vidrio repartido se ve un tranquilo pulmón de manzana, donde las copas de los árboles, cuando se acerca la primavera, inundan de verdes el ambiente. Allí trabaja y experimenta Antonella Meloni con la cerámica, el gres y materiales de la naturaleza para crear las vajillas que los restaurantes más sofisticados de Buenos Aires se disputan.
De la arquitectura y la moda a la cerámica
Antonella nació en Cerdeña. Estudió Arquitectura en Génova, se recibió y sintió que necesitaba aprender inglés. Para eso viajó a Londres y, mientras perfeccionaba el idioma, fue descubriendo con pasión el mundo de la moda. Ser arquitecta no le impedía incursionar en otros caminos ni inscribirse en la Central St. Martin’s School of Fashion and Design, donde se formaron diseñadores como John Galliano, Alexander McQueen o Stella McCartney.
Pero Inglaterra le tendría deparado un bonus track: en Londres conoció a quien sería su marido, un argentino que también realizaba estudios allí. Con él viajó a Buenos Aires y, si bien de entrada no le gustó mucho la ciudad porque le impresionaron su tamaño desmesurado y su escala inmensa, se deslumbró con el arbolado porteño y se enamoró de la calidez de la gente.
Ya instalados aquí, trabajó en temas relativos a la moda y fabricó ropa que vendía en uno de los primeros negocios multimarca que aparecieron en el año 2000, hasta que la firma Giesso la contrató para hacerse cargo de su primera colección para mujer.
“Cuando nació mi hijo, con mucho trabajo, sin familia que ayudase ni abuelos para ese nieto, decidí dejar todo y dedicarme a criarlo. Pero a mí, que soy muy inquieta, el día se me hacía largo y pensé que aprender algo sería una buena idea. Cerca de casa encontré un lugar donde enseñaban cerámica. ¿Por qué no? Fue mágico. Al entrar en contacto con ese material sentí un flechazo de amor a primera vista, una inspiración que me confirmaba haber encontrado el vehículo para expresarme y desplegar mis ideas. Tenía a mano un mundo de posibilidades creativas. Estudié un año y después me lancé sola.”
La mesa como rito de encuentro
Antonella se dio cuenta de lo fuerte e importante que era para ella reunirse alrededor de la mesa y de cuánto extrañaba ese rito cotidiano de encuentro y charla, en el que se devoraban recetas mediterráneas caseras cocinadas con productos llenos de sabor, crecidos en pequeños huertos: frutas y verduras alimentadas con poca agua y sol intenso.
Sin ser una experta cocinera, organizó encuentros con sus amigos para invitarlos con platos sencillos aprendidos de su madre o de su abuela; pastas con salsas llenas de sabores familiares que remitieran a la infancia, a la época en que los tomates no eran de plástico y la albahaca llenaba el aire de un perfume entrañable.
“Para mí era importante rescatar el vínculo amoroso que se produce entre los comensales, el clima que en Italia se vive a diario, con todo lo que aparece allí, en ese tiempo compartido con la familia.”
Antonella, amante de la naturaleza, se crió en una isla de ensueño, de piedras, peces, erizos y mar transparente. Inspirándose en eso, creó con sus primeras piezas la mesa Fondo de mar, formada por platos y hasta vasos con formas de piedras y corales, en una sorprendente puesta en escena para ofrecer con todo afecto su comida sencilla.
Pero ella quería más: ese momento debía convertirse en algo que sumara belleza y encanto al ambiente de un encuentro entre amigos. Para lograrlo, se dispuso a imaginar una vajilla que fuera, a la vez, utilitaria y bella. Confió en hacerla a través de lo que la naturaleza le proponía, algo que luego se convertiría en su lenguaje y en su sello.
“Así nació la Mesa paisaje como un concepto en sí mismo: recrear el paisaje incluyendo lo utilitario. Belleza y utilidad juntas; no solo comida, sino también ‘setting’: que la cotidianeidad se convierta en arte, se viva, se toque, se experimente.”
Piezas elegidas por la alta gastronomía
A partir de allí, acompañada por todo lo que la cerámica y luego el gres le ofrecían, siguió creando platos sorprendentes, de formas curiosas, reversibles y aptos para lavavajillas.
La suerte también estuvo de su lado, porque su producción coincidió con la apertura del nicho de restaurantes de autor y con el refinamiento de la mesa en varias ciudades del país. Los chefs y dueños de restaurantes argentinos se fascinaron con sus piezas y hoy Aramburu, con sus dos estrellas Michelin; Trescha; Crizia, y el reciente Mansión Mihura se cuentan entre sus mejores clientes.
De todos ellos, el primero fue Aramburu, y hace ya diez años que trabajan juntos, desde su primer pequeño restaurante en Monserrat.
“A pesar de que nuestras personalidades son muy distintas, nos interpretamos perfectamente. Somos muy curiosos, cada uno en su rubro, y coincidimos en el amor a la creatividad, a la estética y en la necesidad y el placer de sorprender al comensal.”
Las vajillas paisaje de Antonella Meloni forman un todo en la presentación de cada plato. Se ensamblan para destacar ingredientes exquisitos apoyados en rodajas de maderas nuevas, en piedras cóncavas y convexas, en corales o sobre la colección Maderas quemadas, realizada en gres negro, donde brilla cada receta cuando hace su aparición en la mesa.
Sus creaciones, casi siempre en tonos grises, blancos o negros, tienen formas irregulares. Las piedras, en todos los casos, tienen una rayita blanca distintiva que las atraviesa y que, según descubrió tiempo después, trae la impronta de las piedras de las playas de Cerdeña.
Hoy agrega piezas sueltas que se venden como regalos en cajas de pocos artículos: platos para sushi o picadas, saleros o salseros con formas de ramas y vasos sofisticados para romper con gracia la monotonía de nuestras mesas. Pero su búsqueda no se detiene.
“Mi camino aún está por la mitad. Necesito hacer cosas nuevas y explorar. Diseñar y experimentar con materiales es lo que más me apasiona. Los materiales te dan info, te sugieren otros pasos para dar, otros caminos que recorrer, y eso es fantástico.”
Texto: Luz Marti
@antonella.meloni.ba
¿Tenés una historia para contar?
En Country Magazine creemos que detrás de cada profesión, emprendimiento, actividad o proyecto hay una historia que merece ser compartida.
Nos interesan especialmente los relatos de quienes se animaron a reinventarse, descubrieron una vocación, transformaron una experiencia en una oportunidad o encontraron una manera diferente de aportar valor a su comunidad.
Si desarrollás una actividad que te apasiona y te gustaría compartir tu recorrido con nuestros lectores, nos encantaría conocerte.
Porque muchas veces una historia contada a tiempo puede convertirse en inspiración para otra persona.
artículos relacionados

Negocios & Emprendedores
Veranear, disfrutar e invertir donde te gustaría vivir
A veces, las mejores ideas aparecen en vacaciones. Entre playas, atardeceres y charlas relajadas, muchos argentinos que visitan Florianópolis descubren una posibilidad que va más allá del descanso: invertir en un destino que sienten propio.

Negocios & Emprendedores
Belle Arti Galería: hacia un nuevo mercado de arte
Valentina Balcala es una galerista emergente que apuesta por una difusión y venta del arte online que integre a los artistas del interior junto a los del mercado porteño. Una joven que sueña con dar un lugar especial en el panorama del arte a los rebeldes, a los que incomodan y a aquellos que hablan de lo que no se quiere saber.

Negocios & Emprendedores
De diseñar muebles en la universidad a Casa FOA: la historia de dos emprendedoras que transforman espacios
Soledad Dirani y Sabrina De Luca, licenciadas en Diseño de Interiores y directoras creativas de Verona Disegni, llevan adelante un estudio que crece en medio de un mercado desafiante. Con creatividad, rigor técnico y resiliencia, lograron llegar a Casa FOA 2025 con una propuesta que busca resignificar espacios públicos, demostrando cómo la innovación puede abrir puertas en el mundo de los negocios y el diseño.

Negocios & Emprendedores
Invertir en Brasil, sin moverte de tu casa
Hoy es posible ser parte del mercado inmobiliario de Florianópolis sin salir del país y con la seguridad de que lo que comprás es real.


