Flan de espárragos: una entrada suave, liviana y diferente
Delicado, cremoso y muy fácil de preparar. Este flan salado de espárragos puede servirse como entrada o acompañamiento y esconde, además, una curiosidad: la combinación de espárragos y huevo tiene una historia mucho más antigua de lo que imaginamos.

Los espárragos tienen esa capacidad de transformar una preparación sencilla en un plato especial. Y esta receta es un buen ejemplo: huevos, crema, espárragos, ajo y apenas algunos condimentos alcanzan para conseguir pequeños flanes suaves y cremosos, ideales para servir como entrada, acompañamiento o incluso para una comida liviana.
Pero hay un dato detrás de esta receta que nos sorprendió.
Una combinación con casi dos mil años de historia
En De re coquinaria, una antigua colección de recetas tradicionalmente asociada a Apicio, aparecen preparaciones romanas llamadas patinae, elaboradas con distintos ingredientes ligados con huevo.
Y entre ellas encontramos una patina de espárragos.
Por supuesto, no era exactamente el flan que hacemos hoy. Pero resulta curioso pensar que hace casi dos mil años alguien ya había descubierto que espárragos y huevo eran una muy buena combinación.
Nuestra versión es bastante más contemporánea: suma crema, aceite de oliva, ajo y pimienta blanca. Y tiene otra ventaja: podemos prepararla de manera tradicional o aprovechar nuestro robot de cocina.
Ingredientes
- 200 g de espárragos verdes, sin la parte dura
- 3 huevos
- 300 g de crema de leche o leche evaporada
- 50 g de aceite de oliva extra virgen
- 1 diente de ajo
- Sal
- Pimienta blanca a gusto
- Manteca para los moldes
Preparación
Cortar los espárragos en trozos pequeños, reservando algunas puntas si queremos utilizarlas para la presentación.
En una sartén, calentar el aceite de oliva y rehogar suavemente el ajo picado. Incorporar los espárragos y cocinar durante unos minutos, hasta que estén tiernos.
Retirar del fuego y colocar los espárragos en una procesadora o licuadora junto con los huevos, la crema, la sal y la pimienta. Procesar hasta obtener una preparación lisa y homogénea.
Enmantecar moldes individuales y distribuir la mezcla.
Podemos cocinarlos al vapor hasta que estén firmes o llevarlos a baño María en horno suave hasta que el centro esté cuajado pero conserve una textura cremosa.
Dejar reposar unos minutos antes de desmoldar.
Se pueden servir tibios o a temperatura ambiente, acompañados por una ensalada de hojas verdes o algunas puntas de espárragos salteadas.
¿Tenés robot de cocina?
Esta es una de esas recetas ideales para sacarle un poco más de provecho: el mismo equipo puede rehogar los espárragos, triturar la preparación y cocinar los flanes al vapor.
Buscá “Flan de espárragos” en el recetario de tu robot —o una receta equivalente de flan salado de verduras— y seguí los tiempos, temperaturas y funciones indicados para tu modelo.
Una idea sencilla para animarnos a usar el robot para algo diferente… o para hacerla a la manera tradicional si no tenemos uno.
Texto: Country Magazine
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