Entrevista a Pato Gil Villalobos

Esta artista plástica argentina, que vive en José Ignacio, Punta del Este, es la precursora del Happy Arte. Este verano inauguró, en Punta del Este, un atelier en un local exterior del Punta Shopping. Una musa del sentirse feliz que hoy eligen famosos de todo el mundo para adquirir sus obras.

Entrevista a Pato Gil Villalobos

Happy Arte es actualmente un método que hoy utilizan más de 35 colegios de todo el mundo para que los chicos saquen lo mejor de sí. Pato está muy emocionada con esta movida que está generando y por eso también inauguró este año, en Punta del Este, un atelier en un local exterior del Punta Shopping con el atractivo de invitar a los niños y grandes que se acercaban a encontrarse con su artista interior y pintar su propia obra. Nos cuenta en esta nota la clave para sentirse bien con ella misma y el sentido que tienen los colores en su vida.

Pato Gil Villalobos transmite en cada obra una felicidad absoluta. Con su Happy Arte se autodefine como un agente de cambio positivo. Una mujer fuera de lo común que contagia su alegría. Un día decidió cambiar el rumbo de su vida y dar prioridad a un estilo más simple, impregnado de arte y pudo ser feliz transmitiendo su experiencia a través de su pintura. Junto a su familia, rodeada de naturaleza y mar, en su chacra en las afueras del balneario José Ignacio, Uruguay, recibe a gente de todo el mundo que quiere adquirir sus obras. De chica era famosa entre sus amigos pintando sus agendas cuando iba a la Escuela Escocesa Saint Andrews. Más tarde estudió marketing y fundó su propia agencia donde sus clientes eran importantes empresas. Pero en el 2001 dejó el mundo empresarial y se fue a California para pintar. Ese año también estuvo en la India e Indonesia y más tarde, en Barcelona, conoció a una persona que le habló de las lunas naranjas que se veían en José Ignacio. Así llegó a Uruguay. “En Buenos Aires trabajaba, era feliz y exitosa, pero me faltaba paz mental”. Allí conoció a su pareja con quien comparte, desde hace 18 años, la pasión por el arte y con quien tuvo a sus hijos Sathya (16) y Bindu (14). En el 2007, colgó sus primeros cuadros en el atelier de la chacra y publicitó sus datos en unos postes de la ruta. Pensó: “Si a alguien le gusta podrá venir a verlos”. Y así pasó. Marcelo Tinelli y su familia se sintieron atraídos por las pinturas que habían visto en la ruta. Se llevaron ocho cuadros. Era su primera colección inaugural. Ahí fue cuando se dijo: “Tan loca no estoy, tengo que confiar en mi arte”. Después se empezó a ser conocida entre los famosos. También les vendió obras y visitaron su atelier numerosas celebrities como Nicolás Repetto, Mirtha Legrand y Marcela Tinayre y empresarios como Juan Bruchou, Werthein, Macri, la hija de Carolina Herrera entre otros. Pato dialogó con Country Magazine.

- ¿Qué es el Happy Arte?

-Es el arte de aprender a ser feliz a través de contactarte con tu propio arte. Con tu musa inspiradora, con tu genio creativo. Yo hago lo que me gusta y nunca sé lo que voy a pintar hasta el momento que está el blanco de la tela. Me encanta el proceso creativo. El Happy Arte es el viaje hacia el interior de cada uno para descubrir los poderosos, magníficos y asombrosos tesoros coloridos que todos tenemos.

¿Cómo podrías resumir tu propuesta artística?

Mi propuesta es seguir siendo auténtica. Porque mi arte no fue ni va a ser, mi arte es. Entonces si logro enfocarme en lo que a mí me sirve para ser mi versión más feliz, puedo transmitir eso que voy aprendiendo. Y estoy feliz. Esa es mi propuesta: utilizar todos los colores del arco iris, que son mis amigos, para llegar al corazón de las personas y poder transmitir que sí se puede. Imaginemos por un momento que sale una brocha de nuestros corazones y podemos pintar nuestra realidad. Porque todos somos los artistas de nuestras vidas y podemos hacer y deshacer cuanto queramos para ser felices. Eso también es hacer arte, el arte de aprender a ser felices.

¿Por qué crees que llegaste a ser precursora de Happy Arte?

Porque es algo auténtico. Encontré en el arte ese lugar donde sentí que por fin era feliz, que me lo merecía y que podía pasar horas sin noción del tiempo. Lo encontré como mi mejor terapia. Tuve una infancia que no fue muy feliz. Entonces, cuando pude rediseñar mi vida empecé a pintar. Eso surgía desde mi interior y salí a comunicarlo. Yo creo que la clave está en saber comunicar lo que uno hace y que cuando lo hacés con el corazón eso se contagia, se percibe.

¿Cómo es llevar esta mirada al mundo? ¿Y cómo vinculás la felicidad con el arte?

Si me decís que tengo que dejar un mensaje para la humanidad, el mensaje es: “Hoy elijo ser feliz”. Transmitir que hoy es una oportunidad única y que nunca es tarde, todo está dentro nuestro. Se trata de confiar en encontrar nuestros verdaderos colores, todos tenemos colores que parecen ser los mismos, pero la diferencia está en el collage, en cómo mezclas tus colores. En dónde vas tomando cada parte de tu vida, la mezclás y la expresás a tu manera. Por eso el arte y la felicidad están tan enraizados. La felicidad está adentro y el arte también. Todos somos una obra maestra en permanente evolución.

-¿Qué sentís que dás y qué te llevas de esta experiencia?

Lo que me mantiene muy emocionada es lo que está pasando con el movimiento Happy Arte. Hay más de 35 colegios en Argentina, Uruguay, España y Colombia que eligieron para trabajar con sus alumnos todo el año el Happy Arte. Yo pensé que tenía que transmitirlo a los adultos porque ya habían perdido su capacidad de asombro pero los niños me mostraron que eligieron mi Happy Arte y eso creo que es porque hay una nueva forma de ver la vida, es la nueva visión 2020 que se viene. La mirada perfecta. Tiene que ver con mirarte con ojos nuevos, con ojos amorosos y confiar en tu arte y en tu autenticidad. Estar enamorado de la vida y aprender a ser feliz. Porque después de todo si vos le preguntás a cualquier padre o madre, ¿qué querés que sean tus hijos? Algunos te pueden decir abogado, médico pero en realidad si se conecta con su corazón va a decir “que sea feliz” y eso es lo que enseña el Happy Arte.

"El Happy Arte es el arte de aprender a ser feliz a través de contactarte con tu propio arte. Para comunicarlo busco irradiar luz, fuerza, optimismo y magia a quien entra en contacto con mis obras para invitarlo a buscar su propia felicidad"

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